martes, 7 de junio de 2016

HOME SWEET HOME.

En la finca no paramos, hay faenas miles: segar, sembrar, regar,... Pero yo encuentro tiempo entre todas las tareas para mis enredos. Esta casita para pájaros llevaba tanto tiempo colgando del tronco del pino piñonero que la cuerda azul se ha quedado incrustada en el árbol y ya es imposible sacarla. La cuerda quiero decir. La casita cambió de ubicación después de una mano de pintura. Ahora está en el camino de entrada que lleva a la  casa pequeña. Camino por cierto al que le he cambiado un poco el aspecto, ya os enseñaré el antes y el después otro día. Estuve de ingeniera de caminos hace dos mañanas.
 



Ni siquiera estaba bien colgada la pobre.

Este es el tronco de un ciprés que se nos secó. Estuvo en
la hoguera donde quemamos los restos de podas y demás.
El pobre se quemó a medias, menos mal porque ahora
vuelve a "tener vida".

Espero que tenga pronto inquilinos.

 




En esta foto podéis ver el porche de la casita pequeña. Esta casa es la original de la finca, en su día los abuelos de Juan vivían en ella. Nosotros la usamos para guardar utensilios de la huerta y trastos. Además es el lugar donde yo encuentro cachivaches miles que sirven de conejillos de indias a mis enredos.  He puesto en esta sombrita del porche  esa antigua puerta que en su día encontramos tirada en el campo. Para esa puerta también tengo algo en mente, pero ya llegará su hora. De momento la he colocado sobre dos burrillas de esas que utilizan los albañiles y me sirve de mesa para mis experimentos. Os enseñaré lo que salga de las maderas que tengo sobre "la mesa". Os diré que la cosa va de pájaros también. Esta mañana después de sembrar unos calabacines me he puesto a serrarlas. Tengo la suerte de encontrar en el almacen casi cualquier cosa que necesite. Es la parte buena que tiene el que Juan no tira nada, todo lo guarda. Y a mi me apasiona crear cosas nuevas de cosas viejas.
 
También tengo sobre la mesa el último de mis semilleros de calabazas, pero no quiero pasarlas al terreno porque con 40º C. que se esperan para estos días sacarlas sería como suicidarlas. Las que ya he plantado en el terreno me tienen en un sin vivir, esta mañana a las 7 ya estaba yo regándolas, una a una, que aún no hemos instalado el riego por goteo. Por cierto, otra tarea pendiente. Ya os digo, un sin parar es esto.
 
 Saludos y no paséis mucho calor.

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